PRINCESA de un PRÌNCIPE qe NUNCA existiò.

lunes, 5 de abril de 2010



  • >> Y te fuiste sin decir adiós,
    estabas ya muy lejos
    cuando tus ojos me miraron,
    era ya muy tarde cuando creí
    escuchar que me llamabas.


    Entonces,
    no tenía caso correr,
    porque
    mientras trataba de alcanzarte caías en el abismo de lo irreal,
    de lo absurdo.

    Entonces,
    no tenía caso llorarte
    porque mis lágrimas eran sal,
    no significaban nada más
    ya te habías acostumbrado a ellas,
    muchas veces
    se derramaron
    y aún así... no estás.

    Por ende,
    no te diré adiós
    ni te daré una mirada con ojos humedecidos;
    tan solo escucharé tus pasos,
    aquellos que
    se pierden
    cuando entras ahí
    al camino del olvido,
    de la distancia,
    y del fatal desamor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario